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viernes, 21 de febrero de 2014

VENEZUELA: UNA NACIÓN DIVIDIDA

Por: Luis Flórez Karica.

En el día de ayer compartimos un artículo tomado del sitio web del canta autor panameño Rubén Blades, en el cuál este hacía referencia de la crisis política por la que atraviesa la hermana República Bolivariana de Venezuela. Invito a los que todavía no han leído este escrito a revisarlo, dando clic AQUÍ.

El autor de "Buscando América" hizo una reflexión soberanamente propia (desde su perspectiva), y cuya objetividad o subjetividad motivó a que algunos prominentes representantes de las fuerzas de gobierno y de oposición, hicieran un alto y arremetieran contra el panameño, el cuál estoy seguro, jamás haría ningún tipo de comentarios con una mala intención contra nadie.

"Venezuela duele"... Con estas dos palabras resumimos el escrito del "Buscador de Guayaba", dos palabras que dolieron a algunos venezolanos, y que las reacciones provocadas por ese dolor lo único que dejó en evidencia de bando y bando es la intransigencia y el odio que existe entre venezolanos, y le muestra al mundo que la joya de Latino-América, (como yo mismo la denominé en otrora), hoy, es una nación dividida por la política.

La Diputada de oposición del Parlamento Latinoamericano, Delsa Solórzano, le escribió una carta pública. Hagamos un alto a esta lectura y veamos el mensaje que la Diputada del Parlatino le hiciera a Blades, dando clic AQUÍ.

Ahora, veamos lo que el ilustre Presidente de Venezuela le comenta a Rubén Blades en cadena nacional. Es impresionante como Maduro dedica tantos minutos a mi compatriota mientras la nación que dirige está sumida en disturbios y desobediencia civil:


¿Vivimos en Venezuela? No. ¿Estamos en condiciones para darle la razón a alguien? Por supuesto que no, el criterio que nos construimos lo hacemos gracias a las notas periodísticas de CNN, Tele Sur, y las redes sociales. No puedo afirmar que Maduro es un ladrón porque es obvio que no me consta, como tampoco puedo creer que la oposición financia a grupos desestabilizadores y terroristas. Solo hay algo que comprendo en toda esta crisis, y que es definitivo que nada ni nadie me va a hacer cambiar de opinión: ¡VENEZUELA DUELE!

Y como algunos venezolanos nos han hecho parte de su problema al insultarnos tras cualquier comentario tonto que uno como ciudadano residente en una nación "libre" hace en sus cuentas de redes sociales, hoy, como Rubén, daré desde este medio mi soberana opinión de lo que está sucediendo en Venezuela.

¿Por qué Hugo Chavez llega al poder? ¿Porque los políticos de antes eran decentes y trabajaban para el pueblo? Era la riqueza en los tiempos que antecedieron a Chavez distribuida equitativamente entre la población? Venezuela era, en aquel tiempo (como ahora) una de las naciones que peor distribuía las riquezas, que todos sabemos que son muchas.

Hoy Venezuela, que no tiene un bloqueo económico en firme como sí lo padece Cuba, o como lo padecimos nosotros en los tiempos del General Noriega, tampoco ha podido vencer a la pobreza.

Chavez era la esperanza, para los que no estaban en la papa, claro está, pero... ¿se resolvieron esos problemas en la era Chavez? ¿Lo está resolviendo Maduro? Para la gente que estuvo marginada en el pasado a lo mejor sí, de hecho, reconozco que la política social de la revolución chavista ha logrado darle opción a gente que en otro momento nunca pudiera crecer. pero..¿Son estas políticas el producto de una verdadera reconciliación nacional en donde todos los sectores de la sociedad civil hayan realizado aportaciones? 

Lo que ha habido en Venezuela es una acentuación de las diferencias políticas ya existentes, y que datan de décadas anteriores, aunado, por supuesto, a un modelo económico fracasado, y sin ninguna opción de sostenimiento en el tiempo.

Cuando una nación poderosamente económica (como lo es Venezuela gracias al petróleo) pierde la capacidad de abastecer a la población de productos de primera necesidad, quiere decir que:
  1. Hay un excesivo presupuesto destinado a armamento militar.
  2. Los niveles de corrupción impide que las riquezas lleguen a los más necesitados.
  3. Los recursos naturales (petróleo) que deberían convertirse en ingresos para el estado, son destinados a fortalecer las relaciones con países aliados.
Si todo lo mencionado anteriormente no es lo que aqueja a Venezuela, entonces sencillamente no hay capacidad para administrar la cosa publica.  En mi opinión, si hay capacidad, pero para llevar adelante los tres puntos arriba enunciados.

Lo cierto es que en cualquier país del mundo la gente va a protestar si no es capaz de adquirir en una abarrotaría un rollo de papel higiénico. Cuando en la década de los ochenta nuestro país también fue dividido por la política, aún con el bloqueo económico de los Estados Unidos, jamás llegamos a esos niveles de desabastecimiento, que en el caso de Venezuela, contribuye a elevar los niveles de inseguridad, una de las razones por la cuál se han hecho tan agresivas las protestas.

¿Cómo se acaba el problema? El único que puede resolver el problema es el Presidente Maduro. No hay ninguna violencia en el mundo que se pueda extinguir con más violencia.  Si el gobierno reprime la violencia, la violencia solo estará ausente en instantes... mientras, otros focos de violencia se encenderán, quizás con mayor agresividad.  El dirigente de un país debe siempre enarbolar la bandera de la unidad nacional, aún por encima de su propio pensamiento, aún por encima de su movimiento político. Actuar, sabiendo que lo que haces destruye a tu patria es algo tonto. Resurge en mis pensamientos en este instante la figura de Nelson Mandela, un ejemplo para todos los gobernantes del mundo.

Por otra parte, la oposición no puede pretender llegar al poder aprovechándose del caos. Ellos, más que nadie, tienen que ser el instrumento para pacificar el país. El no hacerlo puede repercutir en una guerra civil en la que todos perdemos. Su tiempo llegará, con inteligencia. Por el contrario, si se llega al poder a través de la violencia, el círculo vicioso seguirá dando vueltas sobre sí, imposibilitando la ansiada paz para todos, y condenando a la nación venezolana a convertirse para siempre en una nación dividida.

¡Tolerancia y paz para el pueblo venezolano! Es la suerte que de todo corazón le deseo a nuestros hermanos.
 
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